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 Ficha de Khai Minruul

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Khai Minruul
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Edad : 26
Localización : Kalesia

MensajeTema: Ficha de Khai Minruul   Mar Feb 23, 2016 12:20 pm

Khai Minruul
■ Tiene 24 años, pero es difícil a primera vista asignarle una edad determinada, ya que aparenta menos.
■ Raza: Es una híbrida de tigre.
■ Khai es una joven de estatura media que ronda el 1'70, de piel dorada, tersa y sin imperfecciones, a pesar de que bajo su ropa oculta más de una y dos cicatrices por la espalda y el costado; debido a su raza, cruzada con tigre, se podría imaginar que muestra rasgos animales parecidos con éste, pero aparte de los instintos, su oído y su gran agilidad y fuerza a pesar de no ser una persona demasiado grande, lo único carácterístico a destacar son varias marcas alargadas negras que harían de rayas en el pelaje de un tigre en los muslos y costado. Su complexión es delgada, pero atlética. Manos de dedos largos y ágiles, piernas torneadas y finas. Es de pecho normal, no pequeño, pero tampoco demasiado grande. Los rasgos de su rostro son afilados y a pesar de su dulzura aparente, puede llegar a dar miedo con una de sus miradas felinas. Sus ojos de un gris oscuro o pardo, grandes y almendrados como un águila, pero tienen una brillantez que le dan un toque transparente al iris, algo muy particular. De nariz pequeña y achatada, tabique recto. Labios carnosos, rosados como un pétalo de flor. Sus cabellos son largos, casi llegando a la altura de la cadera; de un color oscuro azabache, intenso y brillante, sedosos y bien cuidados.

■ Debido a su orfandad, siempre ha vivido sola y prácticamente ha sobrevivido por sus propios medios. Es desconfiada y fría, no suele hablar con desconocidos sino es por trabajo. En la cercanía de su casa, es cordial con sus vecinos y todos la conocen y la tratan con mucho respeto, que no miedo, y siempre intentan devolver los favores que hace, con gran estima. Trabaja como vidente, tirando cartas e intentando resolver los problemas de la gente con pociones, frascos, y amuletos para cada motivo requerido. Esto da esperanza a la gente, y es por esto que la respetan. Su pasado, marcado por la supervivencia en soledad, la hicieron nutrirse en el combate, el sigilo, los robos y las artes marciales, además, posee de una habilidad auditiva. Es una estupenda adversaria y una notable arquera. Nunca se ha enamorado, ni tenido amigos, pero tiene como compañía a un par de gatos. Ha hecho encargos como asesina a sueldo, pero siempre intenta que ese sea su último recurso, por lo general, prefiere pasar informaciones, ser los ojos y el oído en las investigaciones, guarda muchos secretos.
Actualmente reside en la ciudad comercial y costera de Kalesia, por su calidez, su buena temperatura y porque para ella, no hay cabida para vivir en un lugar sin mar, sin puerto o sin costa. Además, considera que siendo una polis ajena a los gobiernos de las otras naciones, en cierto modo hay mayor libertad para vivir.

■ Suele vestir con túnicas, vestidos de seda y satén, ligeros y frescos para cuando hace calor. O combina blusones frescos con pantalones, en general, no le gusta ir pesada ni con mucho abrigo, prefiere la calidez. Sin embargo, su ropa diaria suele ser pantalones de piel, botas de media caña de cuero con hebillas metálicas y pecheras y jubones de piel, además de que suele cubrir su cara con un pañuelo negro cuando tiene encargos en los bajos fondos que requieran de su anonimato. Además tiene un par de abrigos hechos con pieles que, por dentro, tienen varios bolsillos para esconder o guardar objetos.

■ Khai se crió durante sus doce primeros años de vida en un orfanato, grande, repleto de niños y malas conductas, abusos y hambre, en los bajos fondos de la capital de Tuitusk. Durante ese tiempo, aprendió muchas cosas para sobrevivir, aprendió a llevarse a la gente al bolsillo, a robar en silencio, a no hacer ruidos por la noche, a pelear entrenando con otros niños, leía libros de hechicería, de historia, de magia oscura, de astrología y astronomía, intentaba aprender a leer las cartas... No hacía muchas amistades, no la consideraban una persona normal. Siempre estaba ausente del resto, distante, no quería socializar con los demás. Pero hubo un chico que sintió afinidad con su personalidad y carácter, un chico un par de años mayor que se hacía llamar Haryal. Eran inseparables; dormían con la cama el uno junto al otro, comían juntos, estudiaban juntos, peleaban juntos e intentaban planear una huída del orfanato. Ningún niño podía, ningún concepto, irse del orfanato sin previa aprobación de la directora. Khai no aguantaba más, no aguantaba a los demás, no aguantaba a los instructores, ni tampoco a la directora. Cada noche, junto con Haryal, miraba al cielo y soñaba con escapar a la costa y ser libre, trabajar sin tener que depender de ese lugar. No entendía porqué debía quedarse en aquel lugar contra su voluntad... Memorizó las estrellas para, junto con los libros, saber guiarse por el continente como hacían los nómadas de los desiertos y los marineros.
Sin embargo, una noche todo cambió. Todos estaban dormidos, era una noche cálida y serena, y apenas había ruido en las calles... Humo, columnas de fuego, chispas, brotaron sin control del tejado del orfanato, estaba ardiendo. Los instructores, la directora, todos se levantaron entre gritos, lamentos, chillidos de pánico, llantos de los niños. Todos cogieron sus pertenencias más indispensables y fueron ordenados a salir corriendo del orfanato sin perder el tiempo... así fue como Khai vio su oportunidad, no podía dejarla escapar.
Salieron a tropel, bajando las escaleras casi a trompicones, los niños gritaban y se alborotaban ya a las puertas de metal del lugar, junto con los instructores mientras esperaban a la guardia y los servicios de la ciudad, los vecinos sacaron agua de sus casas y entre todos empezaron a obrar para apagar el fuego. Nadie estaba pendiente de nada más que de ello... Khai buscó a Haryal entre la multitud pero no lo encontraba. Salió del grupo de niños y se colocó en una esquina frente al orfanato, miraba y miraba, buscaba sin conseguirlo hasta que, de pronto, una mano agarró su hombro por la espalda. Tiró de ella hacia un callejón para comprobar que, efectivamente, era Haryal quien la había llamado. Estaba herido, con las manos negras y llenas de cenizas. Él había sido quien había incendiado el orfanato, todo, para que ella pudiese escapar... Sin embargo, él tenía una pierna ensangrentada, pues cuando inició el fuego, corrió escaleras a bajo y de los nervios, cayó por estas violentamente, partiéndose el fémur y clavándose una de las barandillas de hierro en la espalda. No podía correr ni salir, estaba seguro de que sabían que había sido él y lo acabarían encerrando. Decidió darle a Khai unas garras de metal que se ataban a la palma de la mano y la muñeca, le dio tabaco, dinero para comprar alimento y le incitó a robar un caballo por la noche, en alguna taberna donde se encontraran atados en los postes de madera de fuera. Ella no quería dejarlo, una lágrima se derramó por sus mejillas, pero sabía que no tenía más oportunidades, era en ese momento cuando tenía que marcharse. Besó los labios de Haryal y se despidió de él, corriendo por entre las callejuelas de la ciudad, sin mirar atrás... imaginando una nueva vida, en otro lugar. Se buscó la vida como pudo, pudo robar vestimentas en algunas tiendas, algo de comida, pasaron varios días hasta que finalmente, se decidió: salir de la ciudad. Iba caminando por una de las salidas de ésta. No pasaba desapercibida, pero con la edad que tenía ya parecía una joven algo mayor. Salió por el gran arco y espero afuera a que pasara algún carro de comerciantes que quisieran ir a Kalesia para llevar o traer mercancías; y tuvo suerte. Pidió permiso y ofreció unas monedas al que llevaba los caballos, y aparcó la bolsa, atándola a un palo de madera que había tras la parte donde estaba éste. Ella, se sentó en la parte trasera y así, comenzó su viaje...

■ Khai llegó a la costa de Tuitusk hace varios años, y gracias a un contacto importante en los bajos fondos, consiguió una vivienda en un pequeño bloque de apartamentos abandonado, el cuál reformó poco a poco según iba ganando dinero, encontrando materiales, maderas, metales, etc., para que quedara algo mejor. Era un bloque de dos plantas, con cuatro viviendas. Ella echó abajo, con ayuda del hijo del porteador, el pescador y las hijas de Lucy Anne, la señora de las hierbas del mercado, todas las paredes y tabiques que separaban cada vivienda, para hacer una casa de dos plantas más amplia, y con un espacio mejor aprovechado. Poco a poco, consiguió llegar a su fin, y aunque aún le quedan cosas por cambiar, está satisfecha con el resultado. Khai no hace mucho que cometió varios asesinatos por encargo por los cuales, la justicia busca a una asesina, que lejos de sospecha sí que la preocupan. Sin embargo, ella es la vidente, la bruja del barrio, la confidente, la que sabe todos los secretos... es prostituta, asesina, ladrona... y un sin fín de cosas que, lejos de hacerle sentir mal, la enorgullecen. No sabe de nobles causas ni de lealtad a la justicia y a los reinos, sólo sobrevive, disfruta de la vida y goza de placeres que muchos considerarían pecados y excusas de una mala vida... Sin embargo, se siente algo sola, se siente abandonada, no encuentra la razón ni el por qué de sus sentimientos, pero le gustaría tener compañía dje vez en cuando, aunque sólo fuera para cumplir encargos. Ahora, vive los días en la taberna, el mercado y en la parte baja de su casa, haciendo tiradas de cartas. Pero, pronto tendrá otros grandes objetivos.

■ Cuando viste de diario (pantalones, pechera, botas...), se esconde en cada bota una navaja y una cuchilla no muy grandes, enganchadas a una tela para no sufrir ninguna herida en los pies. Para sujetar los pantalones de piel, lleva un cinto de cuero que está diseñado con otro cuero rígido para formar casillas y llevar cosas en él. Porta dinero, una llave de su casa, veneno (si no lo lleva en el abrigo), Old Toby, papel de arroz y un encendedor metálico, además de un lápiz de kohl de carboncillo blando para pintarse los ojos. También porta, enganchadas al cinturón, dos dagas de acero de plata enfundadas en sus fundas de cuero negro. La hoja está caracterizada por unas inscripciones en algún lenguaje extranjero o de otra raza; la empuñadura, del color de la noche, tiene una luna y un sol en el mango, con varios símbolos a su alrededor. Porta un colgante cuya cadenita es de plata lunar y cuyo medallón, con borde también de plata, tiene en el centro una gema preciosa de un color azulado transparente, moteada con otros azules más oscuros y se diría que está hecho con luz. No sabe de dónde salió, ni tampoco de dónde proviene, sólo lo robó de un cliente. Lleva varios anillos dorados y de oro, pero lo más llamativo es que a veces, cuando tiene encargos más peligrosos, lleva en varios dedos pequeñas garras de acero y oro que hacen como de uñas o dedos afilados, lo que supondría que de un arañazo normal, podría rajar la piel de su adversario e incluso matarlo.


Última edición por Khai Minruul el Miér Mar 02, 2016 3:27 pm, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Ficha de Khai Minruul   Jue Feb 25, 2016 5:21 pm

Todo correcto. Puedes rolear cuando quieras. Podrás editar en cualquier momento esta ficha. Si se trata de cambios demasiado grandes, consulta lo primero ante un administrador, enviando un mensaje a esta cuenta.

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